"Science is a way of thinking much more than it is a body of knowledge"


Carl Sagan

¡Hola pequeño sapiencillo!

Imagino que si estás leyendo esto es que eres nuevo por el blog. En ese caso, ¡estás en el lugar adecuado!

Verás, todo eso de la nutrición y el fitness está muy bien. Tener un montón de conocimientos chachipirulis sobre, qué sé yo, cómo se dividen las mitocondrias al hacer ejercicio, puede ser muy útil; sobre todo para aburrir a tus familiares en las cenas de navidad. Pero hay un gran problema en este mundo rebosante de información: algunos te dirán que las mitocondrias se dividen cuando sales a correr, otros que no se dividen nunca y otros que se dividen sólo si haces el pino.

¿A quién hacemos caso?

Sinceramente, no te puedo dar la respuesta definitiva a esta pregunta… pero si has leído la cita de la cabecera ya te imaginarás a dónde quiero llegar: «Science is a way of thinking, much more than it is a body of knowledge» (Carl Sagan 💛). No se trata de ver quién es más experto, quién tiene más títulos o quién aporta más datos. La ciencia no está en los libros ni en los expertos. La ciencia es una herramienta, un método: es una forma de pensar, de cuestionar si lo que nos dicen tiene o no tiene evidencia, de realizar preguntas (hipótesis) y deducciones que se puedan contrastar.

Puede que suene un poco abstracto… pero estás de suerte: ¡eres sapiens! has nacido con una mente capaz de hacer ciencia, una mente perfecta para el pensamiento crítico.

No obstante, como todo en esta vida, las cosas hay que entrenarlas, cuanto más practiques mejor te sale. Ya, ya sé que esto es un blog de nutrición y salud, pero mi objetivo principal no es decirte que comas más brócoli, sino que deduzcas tú mismo por qué debes o no debes comerlo. Mi objetivo es ser crítica, que te enamores de la ciencia conmigo (y de Carl Sagan ya de paso…) y que practiquemos ese sano escepticismo en la vida diaria: cuando escuchas los debates de La Sexta, cuando compras bifidus para ir bien al baño y cuando usas frenadol para frenar el resfriado.

En definitiva… Be Sapiens
¿Todavía no sabes qué significa eso?

Empieza aquí:

La dualidad sapiens

Estos son los dos mandamientos que abrazarás conmigo cuando seas un asiduo lector del blog. ¡Porque ya sé que vas a serlo! 😀

1. Cuerpo funcional
Porque eres un ser vivo, eucariota, animal, cordado, vertebrado, mamífero y homínido.

Dime, ¿Cuál es tu concepto de salud?

A lo largo de mi vida me he encontrado con todo tipo de “sinsentidos” (no sé cómo llamarlo). Personas delgadas que se atiborran a comida basura porque “tienen la suerte de no engordar” (vaya… yo misma era una de ellas); personas que dicen estar sanas porque “tienen bien sus análisis de sangre”; personas que “se encuentran bien” a pesar de las alergias, el dolor de espalda, digestiones pesadas o agotamiento constante.

¿A eso llamas tener salud?

Cuando estás sano, es tu cuerpo el que está a tu disposición y no tú el que se tiene que adaptar a sus demandas/achaques. ¿Qué significa esto? Significa que deberías tener energía y motivación, sentirte activo, despierto; levantarte del sofá a diario no debería ser un esfuerzo. Significa poder usar tu cuerpo: poder esprintar más de dos metros sin morir ahogado, coger peso sin herniarte (¡qué menos que tu propio peso corporal!) y tocarte las puntas de los pies con las manos estando de pie si te da la gana. Significa sentirte a gusto, que tu barriga no se infle con cada comida y que tus rodillas no te alerten del mal tiempo.

Un cuerpo con salud es un cuerpo funcional
Un cuerpo funcional es un cuerpo que funciona.

Genes homínidos

Cuando queremos entender las necesidades nutricionales de un animal salvaje, solemos observar su comportamiento en la naturaleza. Podríamos fijarnos en sus costumbres, sus ritmos circadianos, la frecuencia con la que se alimenta. Veríamos qué clase de alimentos ingiere, si es herbívoro o carnívoro, oportunista… e incluso podríamos deducir sus porcentajes de macronutrientes y nutrientes esenciales.

Y con los humanos… ¿qué hacemos?

Me surge la duda de si todo este tinglado que se ha montado nuestra especie puede considerarse como nuestro «entorno natural». ¿Nos hemos adaptado a trabajar 8 horas (o más) al día? ¿nos hemos adaptado a la ingesta de cereales desde la revolución agrícola? ¿Y los lácteos? ¿Y los procesados? Quizás nuestro cuerpo espera estar expuesto a las inclemencias del tiempo, a los predadores, a periodos de escasez y abundancia de alimentos. Quizás estemos adaptados a una vida paleolítica

Pero tampoco quiero confundirte, no eres un mono. A pesar de que compartas casi el 99% de tu ADN con los chimpancés, ese 1% es muy, MUY importante. Eres muy diferente a un chimpancé, y muy diferente a un homo erectus. Eres sapiens. El enfoque evolutivo está muy bien como punto de partida, pero no vale todo. El ser humano SIGUE EVOLUCIONANDO y por supuesto que pueden verse adaptaciones muy importantes en 10.000 años.

Este tipo de debates los iremos viendo en las entradas del blog, pero aquí me gustaría que te quedases con la siguiente reflexión: los humanos y sus mascotas son los únicos animales con obesidad. Algo estamos haciendo mal.

 
 

2. Mente sapiens
Porque eres un bicho inteligente, racional y científico, pero también creativo, curioso y artístico.

Construye tu conocimiento

En Be sapiens te presento a tu fiel compañero de viaje: tu cuerpo. Conocer su biología y su funcionamiento no debería dejarse exclusivamente a los médicos, básicamente porque uno suele acudir a ellos cuando YA ESTÁ ENFERMO, dejando la prevención en manos de la sabiduría popular y las revistas de fitness.

Por supuesto, no estoy diciendo que escapes de los médicos ni que puedan sustituirse por nadie. No. Pero su función es la que es: de soporte, de consulta, de ayuda. Nunca de responsabilidad. Tú eres el propio responsable de tu salud, no tu médico (a no ser, claro, que te esté operando a corazón abierto ;P ).

Y para poder serlo, necesitas conocimientos. Nadie puede tomar decisiones siendo ignorante. El conocimiento es libertad: necesitas SABER para tener la libertad de ELEGIR POR TI MISMO. Piensa en las vacunas, por ejemplo. ¿Cómo vas a decidir si vacunar o no a tus hijos si no tienes ni idea sobre sus consecuencias? ¿Sabes por qué son necesarias? ¿Has escuchado a los antivacunas? ¿Sabes rebatir sus argumentos?

Esto es importante no sólo en temas de salud, sino en cualquier aspecto de la vida: política, religión, ciencia, ética, etc. Debes informarte para poder tomar mejores decisiones; y que no las tomen otros por ti.

 

Piensa como un científico

Vale, ya estamos de acuerdo en que el conocimiento es poder. Ya estoy convencido, Irene, quiero aprender un montón sobre nutrición para mejorar mi salud, quiero conocer mi cuerpo.

Ahora es cuando llega el gran problema: por desgracia, la mayoría de la información está sesgada, no sólo por el que la está comunicando sino por nosotros mismos.

Me explico.

Por un lado tenemos a nuestras expectativas previas: ideas que parten de la experiencia, de la sabiduría popular o de lo que nos dicen los expertos. Es muy importante tener presente que SIEMPRE prestamos más atención a la información que reafirma estas ideas y rechazamos o ignoramos aquello que las contradiga (hola sesgo de confirmación). Si eres consciente de esto, ocurrirá con menor frecuencia… pero seguirá ocurriendo.

Por el otro, tenemos una comunicación científica pésima: documentales sensacionalistas, programas de «investigación» que son una bofetada a la ciencia, estudios que han sido malinterpretados o mal diseñados, investigaciones financiadas por la industria, profesionales desactualizados… y todo ello disfrazado de «expertos y estudios científicos» (hola sesgo de autoridad).

¿De verdad crees que piensas por ti mismo?

Te cansarás de oírme decir esto, pero… sé un científico. Como ya hemos comentado, no hace falta hacer experimentos y meterse en un laboratorio para eso, ya tienes todo lo necesario: tu cerebro. Cuanto más crítico seas y más abierto estés a cambiar de opinión en lugar de tener ideas fijas, más cerca estarás de pensar por ti mismo. ¡Entrena ese poder, joven Padawan!

 

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  1. Estos son los dos mandamientos que abrazarás conmigo cuando seas un asiduo lector del blog. ¡Porque ya sé que vas a serlo! 😀 y yo ummm, vamos a ver, buen comienzo citando a Sagan…..unos párrafos después….pero si esto parece que lo hubiese escrito yo….soy tu fan jajaja. Espero que el sesgo de que ya me caes bien no nuble mi espíritu escéptico 😉

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